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ANA GÓMEZ
Y LA TIERRA HABLÓ
  Ana Gómez  | 28 de marzo de 2014

Y LA TIERRA HABLÓ

Ana Gómez

Atardecía, la noche entraba serena y la paz que se respiraba no era igual a la de otros días. El silencio iba desapareciendo para dar paso a los sonidos de la noche.
Sentada en el alfeizar de la ventana sentí dentro de mi alma que alguien me hablaba. Confusa, concentré mis sentidos en algo que me parecía producto de mi bienestar.
– Ven -me decía
¿De dónde salía esa voz? Instintivamente mire a un árbol al que llevo observando desde hace tiempo. La voz se hizo más intensa.
– Ven –repetía.
Me acerqué y mi intuición hizo que me sentara a su lado.
– ¿Te gusto?
Mi mente desorientada estaba en blanco.
– ¿Te gusto?
– Sí –pensé sin hablar.
– ¿Por qué?
– Eres especial, distinto a los demás, tus raíces no crecen dentro de la tierra y tus ramas abiertas abrazan el cielo.
– Quiero contarte mi historia, acércate.
Con un poco de inquietud apoye mi espalda en su tronco, cerré los ojos y sentí su abrazo. Mi corazón palpitaba con fuerza, su voz me dijo:

– Recuerdo que siendo una semilla algo me levantó del suelo y volé, volé. No sé en qué momento me encontré envuelta en oscuridad y frío, dormí.


- Algo me despertó de mi sueño, un calor placentero y una luz muy intensa, ¡estaba naciendo a la vida!
Fui muy feliz durante mucho tiempo, comía y bebía de la tierra, fui creciendo.
Una mañana noté que algo no funcionaba bien, mis raíces no podían descender una fuerza muy fuerte me lo impedía
Luché y luche mucho pero al final me rendí, no tenía fuerzas para seguir, sentí que a mi existencia le quedaba poca vida
Aceptando mi destino, la tierra me habló:

– ¿Por qué te rindes? Lucha, quizá tu camino es distinto al de otras plantas, busca sentido a tu vida, hay otra formas de salir adelante.
– Nunca más me hablo pero me hizo meditar y descubrí que mis raíces podrían crecer hacia arriba. Fue una lucha intensa con adversidades, pero mi fuerza por vivir fue tan grande que conseguí que mis raíces salieran al exterior, extenderme y crecer. Aprendí que no todos podemos ir por la misma senda, que cada uno tiene la suya, hay que ser valiente y aceptarla.

Poco a poco la voz fue perdiéndose con un baile de viento, el sueño me venció, y al despertar, note haber dormido plácidamente y que la vida me iba a empezar a sonreír.

Dedicado a Amanda


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 2 comentarios
  •  Y LA TIERRA HABLÓ  30 de marzo de 2014 16:08, por Amanda

    Wow, eso de que te dediquen una historia no pasa todos los días. Muchísimas gracias Ana.
    Recuerdo muy bien donde se gestó esta historia y el día tambien, el pasado verano
    Apenas han pasado unos meses y ya me parece una eternidad. No me gusta como corre el tiempo
    por favor, que alguien pare el reloj.

    Amaterasu

  • image
     Y LA TIERRA HABLÓ  29 de marzo de 2014 00:45, por Ana Gómez

    Gracias Julian, un beso.

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- Artículo realizado por Ana Gómez
- Publicado el 28 de marzo de 2014

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