Las Navas del Marqués a 14 de diciembre de 2017   

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JESÚS FUENTE
LA GUERRA CIVIL EN NAVALPERAL – LAS NAVAS
  JESÚS FUENTE  | 23 de febrero de 2017

Antes de empezar con la narración de los movimientos e historia bélica de la zona, comentar que mi intención es narrar hechos, no posicionarme en ninguno de los dos bandos contendientes. Llamar “republicanos” o “nacionales” no es sino una definición de ambos bandos, con la mera intención de nombrarlos de la manera que a todos nos enseñaron y que es la más utilizada en las crónicas que imperan desde la fecha hasta ahora.

Gracias a internet he podido consultar muchos otros blogs, de todo tipo de posturas políticas, que están publicadas hasta ahora, unos posicionados hacia un bando y obviamente otros hacia el contrario.

De todos podemos sacar hechos concretos si somos capaces de obviar los posicionamientos políticos, al fin y al cabo.…la historia es la historia y los hechos, hechos son y yo intentaré llegar hasta esos hechos. También he podido acceder a documentación tanto de la zona republicana como de la Nacional” cedida por el periódico el Naviero, Servicio Histórico Nacional, etc.

Al final de este estudio os indicaré los documentos y blogs a los que yo he consultado. Obviamente solo he hecho un resumen de las acciones que he creído son más importantes, tanto del bando “nacional” como del “republicano”. Si a alguien le interesa algún punto más concreto puede acceder a ellos y mirarlo o si lo tengo en documentos, enviarme un correo y yo puedo hacérselo llegar.

Por los alrededores del Pimpo hay dos líneas de trincheras muy bien definidas.
La más cercana es la que está en los montes de encima del túnel que va en dos direcciones, una hacia Navalespino a lo largo de la cresta (divisoria) paralela al Cofio y la otra variante por la otra cresta (divisoria) que da al valle del Pimpollar y Santa María de la Alameda.

La otra y más alejada es la que empieza en el cerro San Benito, pasa por la Atalaya por Peña Rubia y después de rodear a unos tres kilómetros de las Navas por el sur, acaba en el cementerio nuevo, por el camino de Peguerinos. En esta entrada nos centraremos en las acciones que acaecieron en Navalperal y las Navas, pues son las principales de la zona de Ávila que nos ocupa. Más adelante espero tener datos de la zona de Madrid (Navalespino y Santa María).

Tras el alzamiento el día 17 de julio del 36, Madrid queda bajo el mando republicano mientras que Ávila queda bajo el mando “nacional”, las poblaciones y zonas rurales sin presencia militar ni de la Guardia Civil, queda bajo la influencia republicana.

Aunque la zona noroeste encabezada por Ávila en principio no tuvo una importancia relevante, los enfrentamientos tuvieron una envergadura suficiente para que se movilizaran una gran cantidad de fuerzas de ambos bandos en los tres meses que el frente tardó en estabilizarse.

Después del levantamiento de las guarniciones africanas del día 17 de julio y tras el desconcierto inicial habido en todo el territorio nacional, las poblaciones rurales de la zona abulense fueron quedando bajo la influencia republicana, donde socialistas, republicanos, ugetistas y militantes comunistas constituyen gestoras municipales respondiendo al llamamiento para armar al pueblo para la defensa en contra a las fuerzas golpistas.

En Ávila capital se consuma el alzamiento cuando el Comandante de infantería Vicente Costell se hace cargo del mando. La capital está desguarnecida, con solo medio centenar de militares con destinos burocráticos, 80 guardias civiles, policías municipales, milicias de la CEDA y juventudes de Acción Popular. Por este motivo se hace un llamamiento a las guarniciones de la Guardia Civil, entre ellos la de las Navas del Marqués, ordenando su repliegue a la capital.

El día 19, tras la toma de la Casa del Pueblo y la detención de las autoridades republicanas, se decreta el Estado de Guerra en Ávila.

En las Navas, el día 17 los componentes del puesto de la Guardia Civil de las Navas pueblo, obedeciendo las órdenes, se trasladan a Ávila. La población se queda sin vigilancia. Queda la casa cuartel de la Guardia Civil de la estación de las Navas (unos quince guardias).

A partir de la marcha de los guardias civiles, el alcalde Alejandro Grande Asenjo al frente del Ayuntamiento dirigiendo la Comisión Gestora, sigue fiel a la causa republicana. Los naveros republicanos patrullan por el pueblo armados con escopetas de caza. En este estado se continúa hasta el día 21 de julio.

La tarde del día 20 quedan cortadas las comunicaciones terrestres, por carretera y ferrocarril, entre Ávila y la Madrid.

Durante el día 21 se inicia la lucha por el control de Navalperal de Pinares por el Teniente José Moreno Vega y 14 números de la G.C. a los que se unen un pelotón (Sgto. José Aparicio) y una ametralladora. En apoyo a las fuerzas del pueblo acude el alcalde de Peguerinos, Vicente Frutos al frente de una nutrida partida de vecinos.
Éstos, parapetados en los taludes del ferrocarril rompen fuego sobre las tropas del Teniente Moreno el cual se retira hacia la carretera de Aldeavieja a la espera de recibir refuerzos de Ávila.

En la madrugada del día 22 llegan refuerzos bajo el mando el Capitán Alcázar, con una Sección de la GC. (Alf. Vallejo Pascual), una Sección con dos ametralladoras (Teniente Domingo Rodríguez Braojos) y varios soldados, falangistas y voluntarios. Se agrupan con el Teniente Moreno. Consiguen tomar el pueblo y declaran el Estado de Guerra. Son tomados una importante cantidad de prisioneros entre ellos, doce vecinos de Peguerinos, el resto, junto con su alcalde, vuelven al pueblo. Una vez pacificado Navalperal los oficiales junto con 30 hombres continúan hacia las Navas.

Tras la caída de Navalperal, su alcalde, Juan Pedro Herranz, su hijo y el secretario del ayuntamiento, Albino Jiménez, se presentan en la oficina de reclutamiento del Teniente Coronel Mangada, en la Puerta del Ángel (Madrid) con el fin de informarle de la caída del pueblo y de la posibilidad de retomar las poblaciones de la zona debido a que han quedado desguarnecidas tras la marcha de las tropas nacionales.

Las tropas al mando del Capitán Alcázar llegan con sus vehículos hasta la fábrica de la resinera donde reciben una salva de disparos. Se entabla combate en la zona de la estación-la fábrica de la Unión Resinera. El Teniente Moreno y 14 de sus hombres continúan andando hasta las Navas donde entran sin resistencia. Toman el Ayuntamiento y el telégrafo, consideran tomado el pueblo y declaran el Estado de Guerra. Una vez consolidado el pueblo, el Capitán Alcázar regresa a Ávila.

El día 23, el Teniente Moreno ordena a Luis Pís y un grupo de falangistas que se derruya el puente sobre el río Cofio (el nombre del puente Saluda ) para defender las Navas de las posiciones republicanas situadas en Santa María de la Alameda. Al no disponer de dinamita lo intentan a golpe de pico, pero desisten al no poder hacerlo.
Mientras tanto, la columna Mangada (motorizada cuenta con unos mil hombres), acampada en su mayoría en la carretera de Extremadura y en la Casa de Campo, tras comprobar las informaciones del alcalde, se pone en movimiento en dirección a Cebreros, donde entran en la noche del día 22.

En la noche del día 23, tras diez horas de lucha contra paisanos armados, toman Navalperal, importante nudo de comunicaciones básico para el movimiento de las tropas, tanto para poder efectuar acciones en dirección a Ávila o hacia el puerto del León en el que se han hecho fuerte diversas tropas nacionales y es necesario desocupar por la importancia para las acciones sobre la capital.

El día 24 desde Ávila, el Capitán Pérez Pérez se dispone a formar una columna para acudir a Cebreros. Debido a la falta de efectivos en Ávila, el Capitán telefonea al puesto de la Guardia Civil de la estación de las Navas al mando del Teniente Moreno de Vega y catorce guardias para que le esperase en Navalperal. El mensaje es recibido por el factor de la estación de las Navas, Rafael Velasco. Éste entrega el telefonema al Teniente Moreno, pero a la vez se lo hace llegar a Mangada que acaba de posicionarse en Navalperal.

Cuando el Teniente Vega y sus hombres llegan a Navalperal les esperan las fuerzas de Mangada atrincheradas en las afueras de la población, en unos chalets ubicados a ambos lados de la carretera. Estos abren fuego y los guardias civiles se refugian en una casa desocupada. Tras una noche de intenso tiroteo, intentan hacer una salida, pero unos mueren y otros son hechos prisioneros. De los quince, diez bien fallecieron en la refriega o fueron fusilados junto a las tapias del cementerio.

En estas acciones se tiene noticia por primera vez en esta zona del apoyo de un tren blindado que operaba en la línea Madrid-Ávila (el tren A).

En las primeras etapas de la guerra las fuerzas republicanas con base en Madrid contaban con dos trenes (el A y el B) que operaban uno en la línea de Ávila y otro en la de Segovia, aunque en ocasiones cambiaban sus destinos. Estos trenes más que blindados eran armados, en concreto el de la línea de Ávila contaba con dos cañones de 70 mm, 9 ametralladoras y 89 fusiles con un total de 100 hombres de las Milicias Ferroviarias Antifascistas con muy buena experiencia en combate.


El Capitán Pérez tras avistar las tropas de Mangada, da la alerta a las tropas de Ávila y se repliega tomando el mando de uno de los sectores que se organizan para la defensa de Ávila, mientras tanto Mangada, de camino hacia la capital de la provincia y con intención de atacarla, ve los vehículos del Capitán Pérez en su repliegue y creyendo que era la retaguardia de una columna importante proveniente de Segovia o Valladolid, cambia el rumbo dirigiéndose hacia Villacastín donde entran prácticamente sin entablar combate al estar la población desguarnecida.

Una de las acciones más destacables de la estancia de Mangada en Villacastín fue que uno de los destacamentos de exploración que se dirigía a Labajos efectúa un fuerte tiroteo contra los ocupantes de un vehículo Ford proveniente de Valladolid, en él viaja Onésimo Redondo. Todos los ocupantes mueren.

Después de unas horas en la población y tras recibir la información del refuerzo de Ávila con un Batallón del Regimiento de Infantería Nº 26 de Salamanca, se repliega hacia Navalperal, donde sitúa su Cuartel General abasteciéndose y reforzándose con el Regimiento Nº 1 Wad-Ras y sigue a Cebreros y finalmente vuelve a sus cuarteles de Madrid donde es aclamado por las acciones de Villacastín y ascendido a General por aclamación popular.

Mientras tanto, el día 25, en las Navas, el Capitán Pérez aprovechando la marcha de Mangada, vuelve a ocupar Navalperal y las Navas desocupando las pocas unidades que quedan en el ayuntamiento y en la torre de la iglesia. Detienen al factor Rafael Velasco y vuelve a Ávila con él y familiares del Capitán Falangista Rafael Peña Quirós y varios habitantes de la colonia de veraneo de las Navas.

Aprovechando el nuevo repliegue, el General Pedro de la Cerda, veraneante en la estación de las Navas y tras la marcha de las tropas del Capitán Pérez vuelve a tomar las Navas desalojando a los nacionales del ayuntamiento sin derramamiento de sangre y la columna Mangada vuelve a posicionarse en el pueblo ocupando la ermita del Santo Cristo de Gracia como Cuartel General de la columna.
Hay datos dispares sobre los hechos del arresto y fusilamiento de 25 naveros, unos los cita como civiles siendo fusilados entre el puente Saluda del Cofio y el viejo molino de agua semiderruido, para otros son militares siendo fusilados en las tapias del cementerio.

Según un artículo del diario ABC del domingo 26 de julio, el General de la Cerda “controlan tras una breve lucha” a los guardias civiles “que destituyeron al alcalde y procedieron contra los concejales populares haciéndose fuertes en el ayuntamiento, D. Pedro de la Cerda impuso en sus puestos al alcalde y los concejales y comunicó los hechos al ministerio de la guerra”. Los guardias civiles “fueron detenidos y entregados a las fuerzas del gobierno”. En otro apartado se relata que los guardias fueron ejecutados. Acción ejecutada por separado a la de los vecinos “reaccionarios” que habían sido denunciados por los vecinos.

Parece ser que viendo el artículo del ABC, puede ser verosímil que ambos datos sean ciertos y fueran fusilados tanto los guardias como varios vecinos.
El frente queda estable hasta el día 29 cuando la columna de Lisardo Doval inicia el ataque a Navalperal. La lucha continúa hasta el día 30. Mangada con apoyo de la aviación y del tren blindado rechaza a Doval retirándose éste el día 1 de agosto dejando más de medio centenar de bajas.

Debido a esta derrota se inicia el declive de Doval siendo requerido a retaguardia para dar explicaciones.

El frente queda estabilizado en la zona hasta primeros de octubre.

El general Mola decide activar el frente en la sierra de Madrid con la intención de forzar su cerco. A tal efecto forma desde Ávila varias columnas. Rada, junto con Merlo y Santa Pau marchan en dirección sureste hacia Navalperal donde llegan y toman la población el día 8 de octubre. Rada parte hacia Hoyo de Pinares (tomado el día 10), Cebreros (tomado el día 11), el 12 toman el desfiladero de Valdemaqueda. Del 12 al 17 parte de Hoyo de Pinares y al mismo tiempo Santa Pau lo hace desde Cebreros en dirección Robledo de Chavela. Tras la toma de la población marcha en dirección las Navas entablando fuertes combates en la Atalaya y Santa Catalina que son tomados entre el 17 al 23. Las Navas cae el día 22 y Peguerinos el día 27.

Para el día 22 Merlo llega a las Navas. Largo Caballero y algunos milicianos la defienden después de que Mangada partiera hacia Talavera a detener el avance de Juan Yagüe. La defensa es muy débil y la población es tomada. Los restos de la columna Mangada huye a Santa María donde trasladan su Cuartel General y más tarde a Peguerinos y Madrid donde se integra en la XXXII Brigada Mixta.
El frente se queda definitivamente estabilizado.

Merlo, como jefe militar de la zona, se queda a vivir en las Navas (Hotel Condal) y se encarga de la defensa de la zona efectuando una línea de defensa desde la ladera de la sierra de Malagón (cementerio nuevo) hasta el alto de la Atalaya.

Tras el estudio de los hechos anteriores, vemos que los restos del cerro San Benito, la Atalaya y Santa Catalina inicialmente fueron ocupados por los republicanos hasta después de su toma por el ejército nacional. Estos las mejoraron y cerraron el círculo defensivo hasta las Navas.


Estas fotografías corresponden a la línea defensiva justo en el Cantal, la antigua cantera de granito de las Navas. Su estado es excelente, sobre todo teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde su construcción.

Tiene una extensión de más de 500 m. Cuenta con varios pozos de tirados, puestos de ametralladoras, puesto de mando y estancia de tropa y la línea de trincheras que une toda la construcción, incluso cruza el arroyo de la Palomera coordenadas: (40.572537, -4.306901).

Si alguien está interesado para ir desde el Pimpollar, ver más detalles en “EL PIMPOLLAR-LAS CANTERAS-EL PIMPOLLAR EXCURSIONES” del blog del pimpollar.

ENLACES DE INTERÉS

Para ver fotografías de esta zona os recomiendo que abráis y gastéis un poco de vuestro tiempo esta dirección:

http://es.calameo.com/read/000075335799ccfba76da

Es de Vicente Nieto Canedo, miembro de la UGT y afiliado a la JS de Madrid. Al producirse el golpe de Estado de julio de 1936 se alistó como voluntario incorporándose a la Columna Mangada. Fue sargento de la 32 Brigada Mixta de la 3ª División destinada en Santa María de la Alameda (Madrid). En dicha localidad y en Navalperal de Pinares (Ávila) desarrolló su afición por la fotografía.

ENLACE DE LA ENTRADA DEL BLOG

http://elpimpollar.blogspot.com/2017/02/la-guerra-civil-en-navalperal-las-navas.html


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