Las Navas del Marqués a 16 de octubre de 2018   

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¿ Y LA QUITANIEVES?
  Juanjo  | 27 de enero de 2018

26 de enero, cerca de las nueve de la noche. Conjugar las variables nieve, viernes y noche suele provocar siempre lo mismo en nuestra aún carretera comarcal 505. Un camión de grandes dimensiones, que las normas desplazan de las autopistas (A6 o la famosa AP-6) está haciendo tijera poco más allá del camino que va a Robledillo. Detrás, más de cincuenta coches, que media hora más tarde aumentan considerablemente, quedan atrapados en una carretera con poco más de cinco centímetros de nieve pero que ya comienza a helarse.

Una vez pasado el límite de provincia hacia nuestra avanzada y moderna Ávila - provincia con todas sus infraestructuras y dotaciones actualizadas al siglo en que vivimos-, y abandonada la Comunidad de Madrid donde debe haber una burbuja de cristal que proteja de la nieve en la calzada. O quizás sea la razón que en el Puerto de la Cruz Verde hay cuatro máquinas quitanieves que constantemente echan sal y retiran nieve siempre que hace falta. Pasamos de una carretera limpia, con dos pequeños tramos de nieve cuajada en el puerto de La Ventolera, a una calzada completamente abandonada a la mano de las inclemencias nada más atravesar el acceso a la finca que inicia nuestro término municipal. Pronto paramos en la recta de Robledillo y la visión, aunque la foto no sea de calidad, es de un camión al final de la recta, las luces de una ambulancia a medio camino, y una caravana de luces rojas. La quitanieves no se la ve cerca. Ni lejos.

Pasado un cuarto de hora en la furgoneta, y con la imagen en la aguja del depósito de combustible y un rápido recuento de la comida sobrante en la nevera, bajo a "ver qué pasa", como varios conductores ya están haciendo. El caos comienza a surgir y algunos coches se cambian de carril y avanzan lo que pueden, quedando el acceso de bajada ocupado. Me acerco a la ambulancia que conducen Eduardo Aragonés y Agnes Lipska, vecinos de Las Navas, que comienza a imponer autoridad intentando que la gente se calme y salgamos todos de la ratonera. Teóricamente en Las Navas tenemos ambulancia 24 horas porque el conductor duerme en el pueblo (alcalde dixit en Pleno) y aquí las verdades del barquero se cumplen. Más arriba el conductor del camión se resigna y se echa a un lado para que poco a poco los coches puedan ir pasando. Hay que ayudar con un pequeño empujón, cosa que no muchos conductores practican, a los que no tienen ruedas de nieve. A la tarea nos encomendamos una mujer decidida -navera creo, por el jetuño- dos jóvenes, y otros dos de mediana edad. Y nos movemos. La quitanieves no se la ve cerca. Ni lejos.

Hasta dos veces volvemos a parar la caravana, para ayudar a quienes se quedan varados, con el firme ya helado; sobre las nueve y veinte llegan dos dotaciones de Guardia Civil al lugar, aparcando en el camino de la cantera, casi encarando ya la recta de Matalacarrera.

A la hora de circular dejo a dos miembros de la Benemérita empujando a un coche hasta que su marcha venza la inercia y salga. Siempre desarrollan una buena labor y en estos casos más si cabe. Después veo un padre y un hijo andando por la carretera, les invito a subir y me dicen que no, que han ayudado a su mujer, empujando el coche, y que subirán la recta ayudando a quien se quede tirado. Y la quitanieves no se la ve de cerca. Ni a lo lejos.

Favor por favor, un coche blanco está patinando en el final de la recta, ya casi llegando al rellano de la curva del Valladal y otra vez toca bajar. La insolidaridad de algunos es latente, mientras la mujer, que conduce con varios niños de corta edad en sus sillitas, inicia la marcha, el siguiente vehículo intenta adelantar -obstruyendo- en vez de echar una mano. El coche por fin coge marcha y llega al rellano. Poco después se para en la entrada al Polígono y abro la ventanilla. Está esperando a su marido y su hijo, le cuento que han decidido seguir andando para ayudar a la gente y la conmino a refugiarse dentro la gasolinera porque en esa zona seguro no hay cobertura del móvil. ¿Y la quitanieves? Ni se la ve, ni se la espera.

Minutos después, ya repostando, Carlos me cuenta que la Cruz Verde ha tenido problemas todo el día, a pesar de las quitanieves que hay, pero que la que viene de Ávila no ha pasado en todo el día que él o los empleados de la gasolinera hayan visto. Una pareja espera con su coche en el calor de la tienda. ¿Podremos llegar a Navalperal o esperamos a que venga la quitanieves? ¿Quitanieves? Ni está, ni se la espera. Plan de nevadas siglo XXI, Ávila Medieval.


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