Las Navas del Marqués a 16 de octubre de 2018   

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Capítulo VI
LA BOTICA DE DOÑA IRIS: LA GENCIANA
  LA BOTICA DE DOÑA IRIS  | 8 de junio de 2018

Salíamos al campo siempre que las ocupaciones del hotel nos lo permitía, de esa manera ocupábamos un tiempo y aprendíamos de la mano de mi madre y de mi padre la localización de las plantas, sus usos y propiedades.
Aquel día tocaba ir un poco más lejos, a ver un espectáculo de colorido y de fragancia en el Alto Cartagena. Salir de la Estación y subir a los 1.600 metros (aproximadamente) era un esfuerzo, y como mi madre tenía muchas cosas que hacer en la cocina, subimos mi padre, mi hermano Felipe y yo. Por el encerradero de las Poveas y todo para arriba, pasando por el huerto de Félix y por las pozas que, una vez llenas -y después de abrirlas-, nos suministraba el agua a las casas de la Estación.
El robledal estaba lleno de aquellas bolitas que utilizábamos a veces a modo de pelota de ping-pong, o para hacer algún instrumento musical. Esas bolitas son una defensa del árbol ante una agresión. Recubre con esa especie de corcho la sustancia o animal que le agrade, es su forma de protegerse. Hay que ver lo sabia que es la naturaleza.
Así, poco a poco, con paso de buey, lentos y seguros, con la navaja por si acaso. Mi padre decía siempre que al monte hay que ir con una cuerda, una navaja y un abrigo o un chubasquero por si cambia el tiempo. Si preveía que podría llover llevaba el paraguas; si no, una garrota .
Hacía unas garrotas de jara o de espino muy artísticas. Preparaba la rama que le interesaba en la mata, la ataba para ir dándole forma, esperaba el momento de cortarla. Después de pelarlas y tallarlas las barnizaba. Alguna tengo hoy todavía.
Aproximadamente en dos horas llegamos al monte, arriba del todo, pero no veíamos todavía el objetivo: las gencianas. La genciana se da, aproximadamente, entre los 1.400 o 1.500 metros, pero en la ladera norte Así que tuvimos que bajar unos pocos de metros a la otra ladera para observar aquella planta de un metro de alto con sus grandes hojas y sus enormes flores amarillas. Un espectáculo. Todo un regalo para la vista. Hoy ya no sería posible, pues prácticamente está desaparecida.
Cogimos un par de plantas con su raíz para trasplantar y estudiar un poco más sobre ella. A los pocos días se secó. Aprovechamos lo que sabíamos de la raíz y nada más .
Iniciamos el descenso con la imagen en la retina -hoy todavía es una de las imágenes que recuerdo con más agrado de aquellas excursiones. Un impacto como el que nos causó saber al año siguiente que la Resinera había concedido a una empresa la recogida de esta planta para usos farmacológicos. ¿Y por qué digo esto? Porque esquilmaron la planta y, como ya queda dicho, desapareció por completo.
Al llegar a casa con nuestra vivencia, merendamos un poco mientras escuchábamos a mi madre las propiedades de esta planta única.
-Para los jugos gástricos va muy bien, también abre el apetito. Es un poco amarga, ya veis cómo huele y es por la gran cantidad de taninos y principios amargos. Se utiliza la raíz. La planta tarda varios años en dar flor y las hojas son de un verde azulado.
-Sí, sí; eso ya lo hemos visto, pero al llegar aquí han desaparecido los colores.
-Se ha de utilizar la raíz, es una raíz potente, hay que dejarla secar y pelarla. Se utiliza muchísimo en Alemania. Quizá fue este el motivo por el que desapareció. Se la llevaron todas los alemanes.

Miguel A. Lopez del Corral


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