Las Navas del Marqués a 17 de enero de 2021   

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lLEYENDO HISTORIA DOCUMENTADA DE NAVALPERAL
Noche de marqueses en la Noche de Reyes.
  Juanjo  | 6 de enero de 2021

Cuando un problema, o un cúmulo de ellos, no te deja dormir en una noche tan especial como esta, que si sigues las indicaciones reales, y quieres tener el árbol con algún regalo traído de Oriente por Sus Majestades Reales has de dormirte temprano, tienes dos opciones.
La primera es dar vueltas a la cama, bajar a la nevera, volver a subir, y acabar con la espalda hecha un cristo de tanto trajín, cosa que no lo recomiendo...
La segunda, renunciando al regalo, que es mi caso, aprovechar para abrir el libro que tengo en la mesilla de noche, en este caso un tocho enorme de la historia de Navalperal ( más de dos mil páginas), que no deja de ser historia de una parte de Las Navas durante tiempos inmemoriales, aquellos tiempos en que los nobles guerreros recibían territorios a cambio de ayudar al rey de turno en la lucha contra moros y judíos, en plena Reconquista. Noche de marqueses en una noche de Reyes, que acaba a las cuatro de la madrugada, sin atisbar una sola pisada de camello en mi nevada puerta, ni una ligera brisa provocada por la capa de Sus Majestades al pasar al salón a depositar mis `merecidos´ regalos.

Cuenta la Historia documentada, volumen I de Navalperal, escrito por nuestros vecinos coritos y dirigida o encauzada, o armada la trilogía por Pedro Grande, que allende los tiempos, los primeros marqueses de Las Navas, en su afán de expandir los territorios cedidos `graciosamente´ por el rey, en un siglo donde Las Navas vivió su Edad de Oro, con la construcción del Castillo Palacio Magalia, convento de San Pablo, ermita del Cristo, iglesia de San Juan Bautista, ejercían sobre las tierras colindantes una férrea disciplina, imaginamos que intramuros tampoco el trato al vecino, si no siervo, no tendría un mejor miramiento. Para situarnos, el Estado de Las Navas ocupaba los territorios de nuestro pueblo y de Valdemaqueda, lindando con las Tierras de Ávila, pertenecientes al rey, haciendo frontera en tierras del Hoyo, San Bartolomé de Pinares y Navalperal, entonces Naba el Peral y el Foyo, pertenecientes al Sexmo de Santiago. Esa linde nuestra llegaba entonces, en 1490, al Risco de los Dineros, con un primer movimiento del marqués Pedro Dávila mueve esa frontera al arroyo de la Avellaneda, hoy La Retuerta, y después compra a Pedro Solís de modo no muy claro, las tierras de Navalperal y Valbellido, una antigua ermita y zona poblada por la época que ahora son cuatro piedras y que una asociación quiere recuperar al menos en la historia.
La intención no es otra que dominar el paso de la Cañada Real Leonesa a su paso por Valbellido, lugar de pastos y descansadero en primavera de millones de ovejas merinas que pagaban, entonces a la Tierra de Ávila, y después al marqués de Las Navas tres maravedíes por cabeza si descansaban unos días camino de León en verano o de las abrigadas dehesas extremeñas en el crudo invierno. Dominó el marquesado espiritualmente las almas coritas desde el monasterio convento de Las Navas, y férreamente por vasallaje -compró al rey los derechos de justicia y ley a cambio de dineros que aplacaban las bancarrotas producidas por el enorme gasto que suponía mantener un imperio, con las conquistas de América-.

Después de muchos pleitos, algunos de hasta 40 años, Navalperal consigue escapar del opresor yugo del feudalismo para ponerse el liviano yugo real, pasando de ser vasallos del marqués para ser vasallos del rey. El pueblo de Navalperal arrienda a la Corona un 2 de marzo de 1806, tras conseguir término municipal y saca los ganados de Las Navas de su territorio.

Para no aburrir más, un extracto sacado del libro, muy recomendable aunque duro de leer en su primer tomo -después mejora ostensiblemente-, por la cantidad de datos y citas. Cuenta Tomás García Yebra que en España no tenemos buenos historiadores, porque hacen ladrillos poco masticables y difíciles de engullir, muy técnicos pero poco amenos. Quizás tiene razón, pero a algunos la Historia nos apasiona. Curiosa la transformación del idioma, transcrita como era en aquella época:

CONTRATO DE ARRENDAMIENTO ENTRE NAVALPERAL Y LA CORONA
Que haviendose verificado el sequestro a nombre de la Real Corona de la Juridiscion, Señorío, Vasallaxe, Montes, Pastos y demás que disfrutaba el Señor Marqués de Las Navas en dicho Navaelperal y Despoblado de Balbellido, y por consiguiente haber salido y livertándose dicho Pueblo y sus vecinos del pesado y graboso yugo que sufrían por ser Basallos del citado Señor Marqués y logrado la gran dicha y fortuna que hace tiempos intentaban de ser fieles Basallos del Rey Nuestro Señor (que Dios guarde), luego que se verificó el citado sequestro y sacados de dichos términos los ganados de los vecinos de Las Navas que talaban y destruían pastos, montes y tallares, solicitó el Concexo y vecinos de Navalperal con el señor Administrador General de Rentas Reales de esta ciudad lo que a nombre de la Real Hacienda se entregó en todo el sequestro.

Hechos cargo muy por menor de todos sus pastos altos y bajos, zerrados y abiertos, y demás que comprehende el sequestro, como del número de cabezas de todas clases que por las temporadas del año pueden mantenerse en ellos, tomados que fueron por los declarantes los informes reservados de personas desinteresadas e intelixentes, hallan que quanto comprenden los dichos dos términos es un terreno de tierra en grado de que la nieve y yelos del ivierno impiden la cría de ganados, de manera que sus naturales vecinos en este tiempo necesitan mantenerlos a pienso y con esta consideración desde luego contemplan que en las demás temporadas del año podrán mantenerse en los pastos de dichos dos términos los ganados siguientes:

Obejas
Primeramente pueden mantenerse en los pastos altos y bajos, tanto zerrados como abiertos y demás que comprehende el citado sequestro de los insinuados dos términos de Navaelperal y Valbellido desde principio de mayo hasta noviembre de cada año ocho mil quince reses lanares en esta forma: cinco mil reses propias de los vecinos de dicho pueblo a real y medio por cabeza y las tres mil quince restantes de forasteros a dos reales por cada cabeza, cuyas partidas importan la de trece mil quinientos y treinta reales 13.530.

Zerdos
Idem se pueden tanvien mantener en los significados dos términos por todo el año, a menos que falte el fruto de Bellota, doscientos ochenta zerdos que a el respecto de cinco reales cada uno importa mil cuatrocientos reales. 1.400.

Yeguas
Idem igualmente se pueden mantener por todo el año en los dos citados términos, ciento diez yeguas que al respecto de doce reales cada una importan mil trescientos veinte reales. 1320.

Bacas
Últimamente se pueden mantener en los mismos dos términos por todo el año doscientas cinquenta bacas que a el respecto de nueve reales cada una importan dos mil doscientos cinquenta reales. 2.250.

De manera que suma y monta el producto que anualmente pueden rendir los ganados que en las temporadas de uso se mantengan en los pastos altos y bajos, zerrados y aviertos que comprehende el sequestro y términos de Navaelperal y Valbellido, cuyo número de cabezas ya dejan declarado, la cantidad de diez y ocho mil y quinientos reales de vellon, cuya regulación hacen de una conformidad y a su leal saber y entender, sin que reconozcan agravio ni perjuicio alguno, y todo bajo del juramento que lleban prestado.

Que el Pueblo de Navaelperal, su concejo y vecinos, desde hoy día de la fecha han de quedar, como quedan, dueños de todos los Pastos de este Término y el de Valbellido, tantos altos y bajos, como zerrados y de todos los que comprende el sequestro echo en ambos términos, quedando a su arbitrio el disfrute de ellos y poder si les acomodase acoger el número de ganado que les parezca, guardando siempre los tallares con arreglo a ordenanza, de lo que queda responsable el Pueblo, concejo y vecinos.


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