Las Navas del Marqués a 10 de abril de 2021   

26 visitas ahora

 

REFLEXIONES
Espíritu navideño, pero… ¿para quién?
  Santos  | 21 de diciembre de 2012

Se han encendido las luces en las calles, pagadas con dinero público, se han colocado los belenes en ayuntamientos, diputaciones y otros edificios públicos, cajas de ahorro, supermercados, grandes superficies… El comercio adorna con luces y papel brillante sus escaparates, ha comenzado la incesante publicidad sobre todo lo que se vende y se puede comprar para regalar: jamones, bombones, perfumes, moda… Se habla de las necesarias cartas a los Reyes Magos… Está en pleno desarrollo eso que se llama espíritu navideño, del que se impregna todo ser viviente dispuesto a gastarse una paga entera entre los finales del año y el inicio del siguiente.
Llegados aquí, me pregunto: ¿de quién, esta vez, es el espíritu navideño?

JPEG - 11 KB

No de los desahuciados, cuyo porcentaje ha crecido un 134% en lo que va de 2012 con respecto al año anterior, mientras los dos principales partidos políticos no terminan de cerrar un acuerdo que ponga fin a este drama y dejan de lado mociones y otras formas de solicitudes presentadas por otros grupos, no solo políticos. Espíritu navideño de los bancos que han vendido cerca de 10.000 inmuebles provenientes de desahucios y daciones en pago.

No de los que ya se ven y los que se verán privados de las ayudas a la dependencia, da-dos los recortes presupuestarios de la Junta de Castilla y León y el Gobierno Central; tampoco de los jubilados que dudan de poder pagar sus medicinas, gracias al copago y otras medidas que recortan más sus ya exiguas pensiones.

No de los afectados por las Preferentes, que lejos de vislumbrar soluciones ven cómo los bancos continúan con su publicidad agresiva, intentando vender productos que les ayuden a sortear la crisis, equilibrar sus cuentas…, en definitiva, a ganar dinero ponien-do en riesgo a impositores y ahorradores. Sí para los que, además, no pierden el sueño pensando en los demás; los que no pueden ponerse en el lugar de los afectados por las Preferentes, los desahuciados, los parados, los jubilados…, porque ya están en su propio sueño: un elevado sueldo (o elevados sueldos), un inamovible sillón político…
No de los agricultores y ganaderos que, pese a sus constantes demandas, siguen sin cobrar ayudas y sin que se escuchen sus propuestas para llegar a acuerdos sobre precios que eviten el hundimiento del sector lácteo.

No de quienes son víctimas de ataques de lobos sin ser indemnizados, sin que se tomen en cuenta sus sugerencias para evitar pérdidas en su ganadería a la vez que se preserva una especie protegida.

No de quienes se saben de antemano tocados por la caída del 1,5% de la economía española, y del aumento del IPC, −y no me refiero a los políticos−, sino de los que comprueban en su cesta básica el encarecimiento de la vida, de los que irán al paro, los que vivirán la incertidumbre de perder su casa, los que no recibirán ayudas de los servicios sociales, los que caerán en riesgo de exclusión social.

Sí de los que se han beneficiado a lo largo de estos años de la crisis económica, pues hemos de reconocer que la concentración del capital ha sido excesiva y que, por desgracia, no tiene marcha atrás.

No de los que, gracias a las subidas de impuestos y la supresión de la paga extra de Navidad, ya han renunciado desde los primeros meses del año a cualquier gasto extraordinario.
Y solo estamos hablando de España. ¿Qué decir del espíritu navideño en África, media Asia y en gran parte de Suramérica?


COMENTAR

Comentar con tu usuario de Facebook










© ElNaviero.com 2021 - Realizado con SPIP - Administracion y Redactores - Creditos - RSS RSS - Hosting