Las Navas del Marqués a 25 de febrero de 2020   

44 visitas ahora

 

TALLER DE PERIODISMO Y ESCRITURA CREATIVA
Diario de una chica en paro (II)
  Taller de periodismo  | 22 de marzo de 2013

Lunes 4 de febrero.
Me levanto quizá un poco antes que la mayoría de los días y con sólo una idea en la cabeza: entregar las llaves de mi ex trabajo a la institución que lo va a gestionar. Como de costumbre me tomo mi café y mi cigarro relajadamente. Necesito despejarme.

Me digo bien Ana las cosas hay que afrontarlas cuanto antes mejor, con lo cual me ducho y visto, bajo a entregar las dichosas llaves. Al entrar me encuentro con una persona (no de ventanilla) que realmente no sé si le preocupa mi estado emocional, pero sí le preocupa que no hubiera dejado la alarma puesta. “No, no te preocupes no está puesta”. Le aconsejo que hay una ventana que se abre con el aire y que tenga cuidado porque el martes pueden pasar frío en el curso.
Ya están entregadas las llaves. No ha sido tan difícil.

Miércoles, 7 de febrero.
Me han llamado, ¿te vienes de paseo? Hemos bajado al embalse, qué bonito está, siempre está bonito en todas las estaciones del año, hoy especialmente, además hay patos, he contado hasta ocho, creo que se han instalado allí.

Nos ha pasado algo realmente gracioso. Cuando ya salíamos de Ciudad Ducal entraban varias furgonetas con gente, “anda éstas deben de ser del rodaje que anuncian en el cartel de la entrada”, comenta María. Les hemos seguido de lejos (pensábamos que volvían a grabar la serie de Luna). Total que vuelta al embalse dejamos el coche y Loki, el perro, va directamente hacia ellos, buen motivo para cotillear y yo directa les pregunto:

- ¿Venís a rodar?
- Sí.

- ¿Puedo preguntar el qué? -Y se quedan mirándome con cara de ¿no nos conoces? Ante semejantes gestos me disculpo y nos vamos pensando: será un secreto.

Cuando regresábamos al coche el conductor de una de las furgonetas nos ha dicho que eran los protagonistas de Águila Roja, qué ataque de risa, ninguno de los tres los hemos reconocido, yo sinceramente nunca he visto la serie.
Al llegar a la primera rotonda del pueblo los recuerdos del último día de trabajo vuelven a mí.

Recordé cómo esa tarde entró la gente al Centro. Había hielo en el ambiente. Primero entró un profesor (y no entró como siempre), hola Ana, y charlamos un poquito, sus palabras fueron, ¿cómo estás niña?, y se fue enseguida. Algo parecido ocurrió con los padres y alumnos.
Entiendo que es una situación un tanto embarazosa para todos, no saben cómo reaccionar si deben preguntar, dar consejos o meter caña, porque te ven con una sonrisa en la boca (mi padre siempre tenía esa sonrisa, su mejor herencia).

No viene al caso pero recuerdo el día que se inauguró el Centro y me presentaron al antiguo director de Caja de Ávila, o sea el jefe de mi padre, se acordaba de él, “no me digas que eres hija de don Pedro Gómez, gran persona; qué orgulloso estaría de ti” (hay palabras que nunca se olvidan).

Decidí que esa última tarde la teníamos que recordar, no podía dejar a mis compañeros del Centro con esa carita de pena hacia mí. En estos cinco años han pasado muchísimos alumnos y profesores y, exceptuando un taller (que no quiero ni recordar), todos nos hemos llevado de maravilla, hemos sido una piña.
Cuántos recuerdos, creo que los escribiré porque si un día me falla la memoria quiero tener a alguien a mi lado que me lo cuente.

La mente te juega malas pasadas, estas escribiendo algo y sin darte cuenta saltan los pensamientos como diciéndote eh eh no te olvides de mí, y pierdes el hilo.
¿Cómo se rompió el hielo esa última tarde? Pues con unas botellitas de vino, algo de comer y brindando todos los que allí estábamos por los buenos momentos vividos.


COMENTAR

 1 comentario
Comentar con tu usuario de Facebook






- Artículo realizado por Taller de periodismo
- Publicado el 22 de marzo de 2013

Espacio Publicitario








OTROS ARTÍCULOS DE RELATOS Y POESÍA







© ElNaviero.com 2020 - Realizado con SPIP - Administracion y Redactores - Creditos - RSS RSS - Hosting