Las Navas del Marqués a 14 de octubre de 2019   

31 visitas ahora

 

VIDA SANA.
Ser feliz o tener razón
  Senda de Reiki  | 28 de mayo de 2013

¿Qué prefieres, ser feliz o tener razón? A primera vista la respuesta a esta pregunta parece fácil. Así a bote pronto todos diríamos que lo más importante en esta vida es ser feliz. Pero cuando este deseo entra en confrontación con nuestro ego la cosa se complica. Porque hay que ver lo realmente importante que nos resulta sentirnos en posesión de la razón o la verdad. Aunque sea con la mejor voluntad (ayudar al otro con nuestro descubrimiento) la mayoría de las veces intentamos imponer nuestro criterio. Pensamos que lo nuestro es lo mejor. Por no decir que lo único.

Y es que lidiar con el EGO (sí con mayúsculas) es la empresa más difícil a la que nos enfrentamos constantemente. El ego acecha a la vuelta de la esquina asomándose a nuestra mente sin ningún pudor y, desde ahí, nos toma las tripas, el corazón y la palabra. ¡Ay la palabra! Ahí es donde nos perdemos. A borbotones salen por nuestra boca razones, justificaciones, datos, que demuestran nuestros conocimientos, nuestra superioridad y el gran valor de nuestro punto de vista.

Si nos detenemos a observar las reacciones de nuestro cuerpo que acompañan la defensa de nuestras opiniones, nos daremos cuenta de que elevamos la voz, se nos acelera el pulso, tenemos una especie de nudo que nos va desde el estómago a la garganta y que sale en forma de imposiciones y, algunas veces, hasta improperios.

Y después ¿qué?

Con la razón sobre la mesa, nos queda en la boca un regusto amargo y en el corazón, soledad. Una inmensa soledad que crece y crece alejándonos del otro y de nosotros mismos. Cuántas veces nos hemos preguntado después de una experiencia parecida acabada en un portazo o una palabra desabrida ¿Era esto lo que yo quería? ¿Cómo he llegado hasta aquí?

Se trata de estar atentos y poder reconocer la confrontación de los egos. Cuando nos ponemos en guardia, nos sentimos atacados o creemos que se ponen en duda nuestros conocimientos, suele ser un sentimiento egótico. El ego del otro y el nuestro, frente a frente.

Como punto de partida para abordar estas situaciones nos puede servir el conocido refrán, “si uno no quiere, dos no discuten”, pero con matices. No se trata de abandonar una discusión por debilidad, inferioridad, cobardía. Nada de eso, se trata de una elección valiente tomada desde el corazón, en la que nos reconocemos protagonistas y responsables absolutos de nuestras vivencias y nuestras decisiones.

Es algo así como: Yo controlo. No quiero entrar ahí. Ese camino no me gusta.

Nuestra verdadera esencia, la instalada en el centro de nuestro ser, en el corazón, nos lleva hacia la comprensión, la unidad, el amor incondicional, la paz. Esas actitudes son las que realmente alimentan nuestro espíritu y nos hacen felices. El resto son redes tramposas en las que nos dejamos atrapar para disfrazar nuestros miedos.

Como siempre, la respuesta está en nosotros: Escuchar el corazón y después elegir.

www.sendadereiki.com
y también en Facebook:
https://www.facebook.com/pages/Senda-de-Reiki/437745789596794?fref=ts

Para saber más:
Libro: El arte de amargarse la vida, de Paul Watzlawick. Editorial Herder.


COMENTAR

Comentar con tu usuario de Facebook










© ElNaviero.com 2019 - Realizado con SPIP - Administracion y Redactores - Creditos - RSS RSS - Hosting